Categoría: Jardín histórico | Picnics
En el siglo XVIII, por iniciativa del prior D. Gaspar da Encarnação, en el espacio que anteriormente se llamaba Quinta da Ribela, se llevó a cabo, entre 1723 y 1752, la remodelación de lo que hoy conocemos como Jardín de la Sirena o Parque de Santa Cruz. El parque estaba destinado principalmente al recogimiento y la meditación de los crucios, pero también tenía funciones recreativas, como por ejemplo el conocido recinto del Jogo da Pela, justo a la entrada del jardín.
Tras la extinción de las órdenes religiosas en 1834, el lugar tuvo varios propietarios, siendo el comendador José António L. Ribeiro su último propietario privado. En 1885, el Ayuntamiento de Coimbra compró la Quinta de Santa Cruz, convirtiéndola en un espacio público dedicado al ocio y el descanso.
La entrada se realiza a través de un vistoso pórtico, rematado al fondo por una cascada de tres cuerpos, siendo los dos cuerpos laterales de mampostería decorados con paneles de azulejos, que representan, en el lado izquierdo, a Sara y Agar en el desierto y, en el lado derecho, al profeta Eliseo echando sal en las aguas de Jericó; el cuerpo central presenta un nicho con la figura de Nuestra Señora de la Concepción. El jardín está atravesado por pequeños senderos que cruzan la maraña de árboles y culminan en un gran lago circular. En lo alto de la escalera se encuentra la Fuente de la Nogueira, en la que destaca una estatua que representa a un tritón abriendo la boca a un delfín, de donde brota el agua hacia una concha. Este conjunto artístico es el origen del nombre popular de Jardín de la Sirena.
La entrada al Jardín se realiza a través de un arco triunfal coronado por tres estatuas que representan la Fe, la Esperanza y la Caridad.
El arco está flanqueado por dos torrecillas con decoración barroca. El Terreiro do "jogo da Pela" continúa con su pintoresca cascada al fondo.
La Fonte da Nogueira, con una estatua que representa a un Tritón (popularmente confundido con una sirena) abriendo la boca a un delfín, razón por la que el jardín ha pasado a llamarse "Jardín de las Sirenas".