El Colegio de San Jerónimo, situado en la Alta de Coimbra, es uno de los más bellos ejemplos de la arquitectura manuelina de la ciudad.
Este colegio fue construido para acoger a estudiantes universitarios vinculados a la Orden de San Jerónimo, reflejando la importancia de la religiosidad en la enseñanza superior de la época.
Actualmente, es un espacio de visita obligatoria para los amantes de la historia, el arte y el patrimonio.
El edificio forma parte del conjunto arquitectónico de la Universidad de Coimbra, clasificado como Patrimonio Mundial de la UNESCO.
El portal manuelino es una de las principales atracciones, ricamente decorado con elementos simbólicos y motivos naturalistas.
El edificio es utilizado por la Universidad para funciones administrativas y académicas, por lo que la visita al interior puede estar condicionada.
La riqueza artística de la fachada y su contexto patrimonial hacen del colegio un punto destacado en el recorrido histórico de la ciudad.
Fundado en 1565 por el rey Juan III, el Colegio de San Jerónimo estaba destinado a estudiantes vinculados a la Congregación de los Cánones Seculares de San Juan Evangelista.
El edificio fue progresivamente enriquecido con detalles arquitectónicos que hoy constituyen un testimonio notable del estilo manuelino y del espíritu universitario del siglo XVI.