Categoría: Parque de la ciudad | Jardín histórico | Ocio
Este emblemático parque de la ciudad es uno de los espacios más apreciados de Coímbra, con una ubicación privilegiada junto al río Mondego.
Inicialmente era un espacio propiedad de los monjes benedictinos, situado a la altura del curso del río, objeto de constantes inundaciones. En 1888, el Ayuntamiento de Coimbra compró la Ínsua dos Bentos, formada por naranjales, un terreno baldío donde se celebraban carreras de caballos y un campo de fútbol, donde jugaba el Académica. En 1920 se propuso transformar la antigua Ínsua dos Bentos en un jardín público, encargándose del proyecto el paisajista y floricultor de Oporto Jacinto de Matos.
El jardín se construyó con terraplén y se protegió con un talud marginal revestido de piedra, salpicado de bancos decorados con azulejos de la «Fábrica Aleluia», de Aveiro.
El nombre del parque se decidió en una sesión del Ayuntamiento, con el fin de rendir homenaje al Dr. Manuel Braga, gran impulsor de la valorización y la creación de espacios verdes en la ciudad, en particular la Mata de Vale de Canas y los jardines de la Av. Sá da Bandeira.
Hasta 1999, este espacio fue el escenario de las Noites do Parque da Queima das Fitas, que en esa fecha se trasladaron al lugar donde se celebran actualmente, la Praça da Canção.
El quiosco de música fue diseñado por Silva Pinto.
Entre las diversas piezas escultóricas destacan el busto de Antero de Quental, de Diogo de Macedo, y la evocación romántica de Florbela Espanca, del escultor gallego Armando "Jesús" Martínez.